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La Vida...
está llena de
incertidumbres...…
y otras cosas
que nadie puede negar.
No todas
las vidas
son iguales,
pero todas llegan a un final.
La dura tarea
del ser humano...
vivir de acuerdo a su conciencia, trabajar con el sudor de su frente,
y proveer
para los suyos;
esforzándose todos los días de su vida,
hasta que vuelva a la tierra
de la que salió,
a esperar lo que hay más allá…
Siguiendo el conocimiento instintivo
del bien y del mal,
unos eligen un camino
de honestidad,
justicia,
y
bondad.
Y otros
escogen
un camino
diferente.
Un camino de egoísmo,
avaricia y envidia,
lujuria y traición,
odio y crimen.
Dos caminos:
cada uno lleva a un destino.
Dios recompensará a cada hombre de acuerdo a sus obras.
Pero, ¿qué
sucederá con los muchos que sin conocer el Evangelio se esforzaron en hacer el bien?
¿Fue en vano todo su esfuerzo?
¿Qué sentido tiene
la conciencia humana,
si a pesar de todo estuviéramos
destinados al infierno?
¿Es que un Dios justo y bueno, mandaría al infierno a gente justa y buena, sin haberles dado una oportunidad?
En verdad, hay un Evangelio que puede cambiar el destino eterno de aquellos que confían completamente.
Pero ¿quién creería en un Dios
que tuviese tan poca
compasión de los hombres,
siendo tan difícil
la lucha por la vida?
¿Cuál es la verdad acerca
del destino eterno del hombre?
HAY TRES DESTINOS ETERNOS
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